No me he podido resistir a la tentación de hacerme eco de la noticia de EL HOY.
Va por Abraham y Maribel de 4º ESO
Alta, con ropas oscuras hasta los pies y con el rostro enmarcado en la oscuridad, como si llevase un velo negro o un peinado excesivamente rígido.
La Dama Negra ha vuelto. Y sigue como siempre. Alta, con ropas oscuras hasta los pies y con el rostro enmarcado en la oscuridad, como si llevase un velo negro o un peinado excesivamente rígido.
Nadie sabe quién era, ni qué quiere, ni qué o a quien busca, pero ya pocos dudan que sigue deslizándose en la penumbra de los pasillos del hospital Perpetuo Socorro de Badajoz, atravesando paredes y puertas cerradas, desapareciendo en huecos imposibles o en recodos sin salida, siempre en la noche y siempre en silencio, como los buenos fantasmas de toda la vida.
Nadie sabe quién era, ni qué quiere, ni qué o a quien busca, pero ya pocos dudan que sigue deslizándose en la penumbra de los pasillos del hospital Perpetuo Socorro de Badajoz, atravesando paredes y puertas cerradas, desapareciendo en huecos imposibles o en recodos sin salida, siempre en la noche y siempre en silencio, como los buenos fantasmas de toda la vida.
Pero a diferencia de otros espectros, la Dama de Negro no es etérea ni transparentosa, sino que tiene una materialidad que asombra al más pintado. De hecho, es tan física que no asusta, porque los testigos no sospechan siquiera estar viendo a un fantasma, sino que creen a pies juntillas estar observando a una extraña mujer de negro que quizás chirríe un poco por sus largos ropajes y su extraño peinado, pero que en ningún momento parece sobrenatural… hasta que desaparece ante sus asombrados ojos.
El primer testigo que se decidió a habla con nosotros se la topó una noche de ronda, junto al encargado de seguridad del hospital, hace más de 20 años, por los pasillos subterráneos que unían el Perpetuo Socorro con el Hospital Materno Infantil. Desde entonces, las apariciones de la Dama Negra no han hecho más que crecer, incluso delante de aquellos que se burlaban de los rumores y que las achacaban a delirios de los testigos.
Raquel no se burlaba, porque conocía de primera mano a algunos compañeros que la habían visto. Lo que no sabía es que iba a tenerla pegada a su cuerpo la noche del viernes 11 de septiembre….
Raquel no se burlaba, porque conocía de primera mano a algunos compañeros que la habían visto. Lo que no sabía es que iba a tenerla pegada a su cuerpo la noche del viernes 11 de septiembre….
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