En España hay más de 1.800.000 de musulmanes, un jugoso número de consumidores con exigencias propias que las empresas han tardado en satisfacer. Algo tan cotidiano como comprar un pintalabios puede ser una odisea para una joven musulmana que quiera cumplir con la ley islámica. La firma de cosméticosNatura Bissé ha sido de las primeras en adaptarse a este nuevo mercado, tras conseguir la certificación HALAL, que le ha otorgado la Emirates Authorityfor Standardization & Metrology y que garantiza que sus productos no contienen ningún ingrediente prohibido por la ley islámica.
La certificación acredita que sus cosméticos no contienen ingredientes de animales 'prohibidos' por la religión y que han sido almacenados con utensilios o maquinaria que se ajusta a lo que estipula la norma islámica. Lo que significa que los animales tienen también que ser sacrificados bajo estos preceptos. "Son productos libres de ingredientes como porcino o derivados, alcohol o animales sacrificados fuera de la ley islámica", argumenta Said Ratbi, presidente de la marcaHalal Food & Quality, que garantiza que los productos que lleven este sello cumplan los preceptos musulmanes.

