Pedro Rubio Merino falleció ayer en Sevilla, donde se jubiló como
director de los archivos de la catedral y de la diócesis en 2003. Tenía
88 años y era natural de Valdefuentes. Empezó su carrera como archivero
de la catedral y del obispado de Badajoz. El 27 de abril de 1985 fue
elegido académico de la Real de Extremadura. Autor de numerosas
publicaciones y condecorado con galardones múltiples, Rubio Merino deja
una obra de reconocidos méritos y numerosos discípulos que no olvidan su
magisterio. Tras el funeral que hoy se celebra en la Catedral de
Sevilla, su cuerpo recibirá sepultura en Valdefuentes.
Fuente: El Hoy

